viernes, 9 de diciembre de 2016

Torre-Cimborrio Gallonado Catedral de Salamanca




En historia del arte se llama CIMBORRIO a la construcción que en una iglesia se eleva sobre el crucero del templo, siendo doble su función: En primer lugar, iluminar el interior de la fábrica. En segundo, realzar el eje central del espacio religioso, exactamente en el lugar donde se cruzan los brazos de la cruz latina de su planta formando el crucero.



La Torre Gallonada de la Catedral  Vieja de Salamanca es un ejemplo  de cimborrio que, junto a los de las catedrales de Zamora, Plasencia y de la Colegiata de Toro, conforman los llamados Cimborrios del Duero. 

  Se le conoce con este nombre porque es este animal el que corona la veleta de la torre.



Se compone de nervaduras que dividen a la misma a modo de gajos o gallones de naranja. 







Esta estructura resulta más sencilla apreciarla siempre desde el interior de la Catedral.



Exteriormente  muestra una decoración de forma escamada que le otorga una especial belleza.



jueves, 8 de diciembre de 2016

IGLESIA DE SAN MARCOS, SALAMANCA.






 

Cuando hablamos del románico en Salamanca capital, dos construcciones son las que inmediatamente se nos vienen a la mente. En primer lugar, la Catedral Vieja y, en segundo, esta coqueta iglesia de San Marcos situada en la zona antigua de la muralla junto a la puerta de  zamora



La primera característica que salta a la vista es su planta circular. Existen diversas teorías acerca del origen y significado de las fábricas con este tipo de panta, siendo una de las más aceptadas la que se refiere al hecho de que éstas se construyeron al servicio de órdenes militares como los caballeros templarios tomando como modelo la Iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén.



No existe unanimidad acerca de la fecha exacta de su construcción, pudiendo haber sido entre el último tercio del Siglo XI y el primero del XII.



Exteriormente, se aprecia la reciedumbre típica del románico con escasa ornamentación como la que podemos observar en los canecillos que sostienen el alero. La puerta de acceso la encontramos en el lado sur, de orden gótico con arquivoltas apuntadas ya que fue reformada con posterioridad a su construcción. Resulta peculiar la espadaña bífora barroca que la corona.







En relación a su interior, lo primero que llama la atención es su distribución, con tres naves separadas por columnas que terminan en tres ábsides semicirculares, no visibles desde el exterior, cubiertos con bóveda de horno e iluminados gracias a la luz que penetra a través de las saeteras que decoran cada uno de ellos. En el ábside central destaca una mesa de altar románica y un Cristo gótico de madera.



jueves, 16 de abril de 2015

PINTURA ROMÁNICA.


La mayoría de los asistentes al culto en los templos románicos no sabían leer, con lo cual las fábricas románicas enseñaban a través de imágenes, sirviéndose para ello tanto de la escultura como de la pintura. Tenía esta última un marcado carácter didáctico con el objetivo de transmitir los misterios de la fe con la esperanza en la redención y salvación eterna.

La técnica empleada en las iglesias era la del fresco o pintura mural. Las figuras se dibujaban según ejes verticales y horizontales, siendo la línea el elemento predominante. Se dibujaban las figuras con un punzón y se definían las zonas donde se aplicarían los colores. La pintura se preparaba a base de pigmentos coloreados que se diluían en agua de cal. Luego se aplicaba este tipo de pintura sobre la superficie mural a la que previamente se había añadido una capa de yeso o estuco para alisarla. Esta aplicación debía realizarse cuando el enlucido todavía estaba húmedo, consiguiendo de esta manera que al secarse el conjunto adquiriera gran dureza y resistencia.

La pintura se regía por la llamada regla de adaptación al marco, es decir, que se debía ajustar a las formas creadas por la arquitectura, ya fuera un ábside o un muro. La consecuencia de ello es que las figuras son planas, alargadas y sin perspectiva. Los personajes se escalonan y adoptan diferentes tamaños dependiendo de su relevancia. Ojos y manos adquieren grandes dimensiones ya que son las partes de la anatomía más expresivas desde el punto de vista espiritual.

Se caracteriza la pintura románica también por el hieratismo, frontalidad y falta de expresividad de sus figuras, al igual que ocurría con la escultura.

Los colores que se empleaban eran muy vivos y llamativos, ya que en el interior de los templos predominaba la oscuridad sobre la luz, debiendo resaltar por lo tanto las figuras por medio de colores intensos. Se empleaban el rojo, amarillo, naranja, ocre, verde y azul. El negro servía para perfilar los contornos de las figuras.

Se representaban sobre todo temas religiosos. Los principales episodios y temas de la religión cristiana. Los fondos eran planos para logar resaltar el mensaje que se quería transmitir a los fieles. Los ábsides eran los lugares principales de las iglesias, siendo reservados para representar los temas más representativos e importantes como la Maiestas Domini, Tetramorfos, profetas, apóstoles, santos y a la Virgen María. Se sigue una disposición jerárquica.

La Maiestas Domini, Cristo en majestad o Pantrocrátor, se representaba entronizada bendiciendo con la mano derecha y con el libro de la vida en la izquierda, en el que figuraba la leyenda que confirmaba a Cristo como la luz del mundo. Se le representaba rodeado de la mandorla y el Tetramorfos.

Este último representaba a los cuatro evangelistas acompañados de sus símbolos, aunque en ocasiones estos símbolos aparecen solos: toro (S.Lucas), león (S.Marcos), águila (S.Juan), ángel (S.Mateo).

En ocasiones preside la iglesia la figura de la Virgen. En un escalón inferior, formando una banda horizontal, hay figuras de Apóstoles, Santos y Profetas.

En la bóveda y muros de la iglesia se representas escenas diferentes con temas del Apocalipsis,del Génesis, del Nuevo Testamento, etc…

Debemos destacar también la pintura sobre tabla. Para ello se empleaba la técnica del temple. Los colores se lograban mezclando los pigmentos con huevo o cola y agua templada. Se decoraban los frontales de los altares y pequeños retablos, representando el Pantocrátor dentro de la mandorla y apóstoles en filas superpuestas, la Virgen y también vidas de santos y mártires.

 

 

 

 

 



 

 


viernes, 27 de marzo de 2015

ESCULTURA ROMÁNICA EN MADERA.


Pieza fundamental en el arte románico, aunque quizás ligeramente abandonada en un segundo plano, es la escultura en madera. Cristo y la Virgen con el niño son los motivos más representados en la imaginería románica.

 


 
 
 
Se creaban estas imágenes para ornamentar el mobiliario de las iglesias como por ejemplo el maravilloso retablo del altar de Santa María de Taüll, del Siglo XII. En él centro vemos un Cristo en majestad inscrito en una mandorla y rodeado por el tetramorfos. Así mismo, en dos niveles y rodeando al Cristo se encuentran los doce apóstoles. Todo el conjunto conserva todavía parte de su policromía.
 

Aparecen los crucifijos coloreados en los que se representa a Cristo, generalmente vivo, clavado en la cruz. Las vestiduras oscilan entre una túnica larga y entallada cuando Cristo se figura vivo y unas enagüillas cuando se representa al Cristo ya fallecido.

 
 
 
 
La Virgen suele representarse acompañada del niño, ya sea éste de pie delante de ella o sentado en su regazo. Constituye éste uno de los motivos escultóricos más extendidos del románico, la Virgen como Sedes Sapientiae, como trono de la Sabiduría, trono viviente de Dios. El niño suele representarse con la mano derecha vendiendo y en la izquierda  portando los evangelios o bien la bola del mundo. Se persigue representar la serindad de su divinidad.
 
 

Se caracteriza esta imaginería románica por su frontalidad, hieratismo y severidad en los  rostros. En el caso de la Virgen con el niño, hacia el 1200 comienza a diluirse esta severidad al apreciarse un progresivo giro de la Virgen María hacia el niño.

 




 

 



 













 

 

jueves, 30 de octubre de 2014

CATEDRAL DE SAN MARTÍN, ORENSE.








 

Dedicada a San Martín, la catedral de Orense fue edificada entre la mitad del Siglo XII y finales del XIII. En el año 1931 fue declarado Monumento Nacional y goza de honores de basílica.




 

Pertenece al románico tardío, influída por el estilo cisterciense en su aspecto arquitectónico y por el estilo mateano compostelano en su escultura.



Como ocurre en multitud de construcciones, en la catedral orensana se combinan elementos de diferentes estilos además del románico. Ejemplo de ello es el maravilloso cimborrio gótico con el que cuenta.






Contaba en sus inicios con una cabecera triábside, de la cual únicamente queda el ábside central al haber sido construida en el siglo XVII una girola.











 
Cuenta la fábrica con tres naves y transepto, siendo la central mayor en altura y anchura que las laterales. Las tres tienen bóvedas de crucería sencilla rematadas con discos y florones en las claves, arcos apuntados que descansan sobre pilares cruciformes con semicolumnas adosadas.

 
En los capiteles del interior, al igual que los del exterior, podemos observar gran variedad escultórica.


En la nave central existe un claristorio que dota de cierta claridad al interior catedralicio.

Destaca sobre todo el conjunto las tres portadas románicas con las que cuenta la fábrica. Las situadas en sus lados norte y sur son muy similares, con tres arquivoltas con profusa decoración escultórica resaltando claramente la influencia compostelana.


 
 

 

 

 





La portada occidental conocida como Pórtico del Paraíso reproduce de manera más simple el Pórtico de la Gloria de la Catedral de Santiago. Esta verdadera joya del románico gallego merece un artículo individualizado que en breve publicaré.
 
 

lunes, 6 de octubre de 2014

SANTA MARÍA LA BLANCA, VILLALCÁZAR DE SIRGA (PALENCIA)

Comenzamos el nuevo curso con una iglesia- fortaleza que tuve la suerte de visitar allá por el año 2012. Por desgracia estaba en obras, con lo cual únicamente pude sacar fotos de su exterior.


Se trata del templo de Santa María la Blanca en la localidad de Villalcázar de Sirga.




Se encuentra situada esta localidad en la palentina Tierra de Campos, en pleno camino de Santiago, a medio camino entre Carrión de los Condes y Frómista, otros dos centros románicos que quienes amamos este estilo arquitectónico no debemos perdernos.



Este templo advocado a Santa María, es una maravillosa fábrica de sillería, levantada por la Orden del Temple a finales del Siglo XII y principios del XIII.Se pueden apreciar en ella las primeras manifestaciones del gótico, con lo cual podemos decir que se trata de un templo de transición entre el románico y el gótico.




Merece ser destacada su portada meridional, bajo un pórtico de arcos apuntados y bóveda de crucería. Gracias a la protección del mismo la maravillosa decoración escultórica que decora la portada y frisos superiores se hayan conservado francamente bien hasta nuestros días. La puerta cuenta con cinco arquivoltas decoradas con diversas figuras como santos, músicos o ángeles, colocadas no de forma radial como en el románico, sino ya en el sentido de las arquivoltas, al estilo gótico.
 
 
 
 
Claro ejemplo de la transición entre dos estilos arquitectónicos. Sobre la puerta destacamos dos frisos superpuestos. En el inferior se representan escenas de la Epifanía de los Reyes Magos y la Anunciación. En el superior, escenas del Apocalipsis y del regreso de Cristo en majestad.